Una buena hidratación es esencial para la salud, sea cual sea tu edad. Sin embargo, la deshidratación en las personas mayores puede ser un problema particular, ya que no consumen suficiente agua potable.
A pesar de que el acceso al agua potable es abundante en el mundo desarrollado, la deshidratación en las personas mayores sigue siendo un problema por varias razones y puede suponer un grave riesgo para la salud.
¿Por qué la deshidratación es un problema en las personas mayores?
El principal problema es que muchas personas mayores simplemente no beben suficiente agua. Si bien no tener el hábito de beber agua podría ser una razón para esto, otro obstáculo es que a medida que las personas envejecen se debilita su capacidad de saber que tienen sed. Para aquellos que sufren de Alzheimer o demencia este problema es aún más pronunciado.
A medida que el proceso de envejecimiento pasa factura al cuerpo, su capacidad para mantenerse hidratado también puede verse afectada. En particular, el envejecimiento afecta el rendimiento de los riñones y, por tanto, la capacidad del cuerpo para interpretar y responder a los niveles de hidratación.
A la deshidratación en las personas mayores también se pueden sumar los efectos secundarios de ciertos medicamentos, en particular los diuréticos y laxantes, así como el deterioro de la función cognitiva o física, especialmente cuando esto requiere ayuda para comer.
También se ha señalado que la depresión tiene un vínculo con la deshidratación en las personas mayores.
Abordar el problema
En un entorno asistencial, es posible que las personas mayores necesiten depender de sus cuidadores para acceder a suficiente agua potable. Garantizar que un paciente esté adecuadamente hidratado es esencial para sus expectativas de atención y las de su familia.
Las familias también pueden ayudar a los parientes mayores a mantenerse hidratados y aprovechar los beneficios del agua potable, recordándoles la importancia de llenar el vaso con regularidad.
Cuando visite a un familiar anciano, pregúntele si le gustaría tomar algo y anímelo a elegir agua. Los familiares también pueden ayudar estando atentos a los signos de deshidratación.
Invertir en un filtro de agua Doulton podría ayudar a fomentar la absorción de líquidos al mejorar el sabor y la calidad del agua del grifo.
Si se detecta a tiempo, es fácil remediar la deshidratación bebiendo más agua. Pero si la deshidratación es grave, puede tener importantes implicaciones para la salud que requieren atención médica inmediata.
Síntomas a tener en cuenta
- Sed
- Sentirse mareado
- Estar cansado
- un dolor de cabeza
- Ir al baño con menos frecuencia
En casos graves de deshidratación las personas pueden tener el pulso rápido o débil, parecer confusas, sufrir mareos o incluso no estar completamente conscientes.
Efectos sobre la salud
Las personas mayores encontrarán las tareas cotidianas más difíciles si sufren de deshidratación, ya que les quita fuerzas. También puede provocar agotamiento por calor y provocar un aumento de las caídas y el posterior tiempo de recuperación.
Además, al deshidratarse, las personas mayores corren el riesgo de sufrir problemas de salud, como cálculos renales, daño muscular e infecciones del tracto respiratorio.
El agua es vital para el bienestar.
En un momento de la vida en el que se debe valorar la buena salud, asegúrese de que sus familiares mayores no pongan en riesgo su bienestar al no beber suficiente agua.


